martes, 29 de marzo de 2011

If 6 was 9


Es como terminar una relación, sabes que no funciona y c'est fini. Cada vez tengo más claro que mi futuro no puede estar en la ciudad donde nací. Su ambiente y su gente me hacen renegar hasta límites insospechados. La sensación de que no hay más allá de lo que un día deje atrás como son familia y amigos. Pero una vida se construye apoyándose en muchas más cosas. Y en Lorca no es posible.
Lorca se hunde. Lentamente, como una moneda en aceite. La gente mira para otro lado pero el ambiente no cambia. Todos muy devotos, muy orgullosos. Todos esperando una semana al año, para poder decir "yo estuve allí". Me habré vuelto un escéptico, sobre todo de las personas.
Tengo más que asumido que de esta ciudad y de mis amistades han huido más de uno, por la puerta de atrás, sin dar la cara. Lo tengo asumido, pero no es el momento. Tampoco es que me quite el sueño, es más, ni tan siquiera me preocupa. Lo único que sucede es que la nostalgia si que sigue presente y hay parte de esa gente con la que pase buenos momentos, con muchas risas. Desconfió plenamente de cada uno de ellos.
Si Lorca sucumbe a la pereza, no lo haré yo en esta ciudad, Granada, donde el porvenir se acerca. Construir un futuro aquí con los que tengo allí y los que están en otros sitios es lo que me importa. ¿Que si volvería a Lorca? No por mi propia iniciativa, si las cosas funcionaran realmente mal tendría que volver, pero a día de hoy, lo veo cuando menos inviable. Voy a luchar por quedarme en esta tierra, que me ha acogido mejor de lo que esperaba y que aún tiene mucho que ofrecerme.
Aún me queda muy buena gente allí, mi gente y rendiré cuentas en contadas ocasiones a nuestra ciudad, bueno, sobretodo a vosotros. Lo demás, allí, poco importa ya.

viernes, 11 de marzo de 2011

Amasando el sol de la Toscana

Como irse de viaje y no morir en el intento. O como ponerse malo a 2000 km de tu casa y sobrevivir para contarlo.
Un fin de semana inolvidable, en otro país, otra cultura y con otras sensaciones. Sentirse parte por un momento de la historia, recorrer la Piazza della Signoria, aparecer en el lateral del Duomo donde el sol nunca llega, descansar en la puerta del Bargello mirando de reojo la entrada a los Uffizi... Firenze se nos hizo hasta por momentos familiar. Tambien la noche de Valencia con el himno "De Yecla pa'rriba no hay na bueno Negro " , con su gente y sus manías, con nuestras risas y un Mestalla a medio hacer. Con el metro, que siempre me recuerda la historias que lleva de un sitio a otro en silencio, en esos raíles maltrechos y los túneles faltos de luz de cualquier tipo.
Y luego nos queda Bologna, "la ciudad roja", donde observas recuerdos de bombardeos de la 2º guerra mundial, donde se levantó el partido comunista en Italia. Una ciudad de resistencia perpetua, con sus fachadas en tonos rojizos y una neblina que la tiñe de gris en el cielo.
Cronologicamente, os voy a relatar mediante fotos como fue más o menos el viaje, a pesar, de que todo es imposible describirlo. Todo empezó en casa de Javi, de donde es esta foto, con Javi a la guitarra y Andy durmiendo después de haber conducido más de 3 horas por perdernos entrando a Valencia. Esta foto calculo que serían entorno a las 12 de la noche. El cansancio hacía mella, pero Jose Cuervo y Ballantines más nuestra querida Mahou hizo que la cosa cambiara radicalmente. Unas horas más tarde, después de las míticas partidas de chinos en las que alguno salió más perjudicado que otro, nos preparamos para salir. Las injurias hacia la persona de Javi eran múltiples: "La ostia negro, no había bar más cerca en to' Valencia" "Chacho si estamos en Yecla de cervezas" "He andao tanto que si estuviera en Lorca ahora iría por el Puerto" "¿Conocés a Marcelo? Pues Agacháte y conocelo" Y así mas o menós transcurrió hasta que llegamos a un bareto, rollo Who Rock Bar en Granada ó Contracorriente en Murcia para que os hagáis una idea. Después de conocer la noche valenciana y volvernos con muchas risas, nos acomodamos como pudimos. Esta foto de los 5 es en la puerta de Mestalla, no se vé muy allá pero bueno es lo que hay. Muchas risas con "Mestalla está medio hacer" "Esto lo que parece es el artés carrasco Negro" "Axo que estamos llegando a Yecla!!!" Y así sucesivamente. Después de apenas dormir unas 2 horas, cogimos el metro. Aquí las fotos de la salida a las 10 de la mañana de la casa de Javi y de la parada de "Amistat" en el metro de Valencia.
Las fotos que siguen ya son en la cola de embarque del aeropuerto de Manises. Para Andy, por ejemplo, era su primer viaje en avión y para Merlos su segundo. Toda una experiencia con Ryanair no creéis? Una vez llegados a Bologna el frío nos atravesó como una cuchilla a la mantequilla. Hace una humedad terrible en el norte/centro de italia. La llovizna, el cielo gris.... la humedad me caló los huesos y desde ahí enfermo para una semana casi. Allí nos recogió María, una amiga de Jose Miguel y Andy que nos hizo de anfitriona en el corazón de la ciudad. Un plato de comida caliente, un vino dulce y una cerveza que revivieron a un muerto. Nos dió tiempo a un café en la ciudad donde el expresso se queda realmente corto por 2,5€.

Bolonia nos despidió creo como nos merecíamos, con un billete de tren para ir a Florencia por 25 € en un flecha rosa, sin derecho a asiento. Creo que estos 25 ida + 25 vuelta nos reventaron el presupuesto por todos lados. Ni que decir tiene que Maria y sus compañeras se portaron de lujo, que se ofrecieron a enseñarnos bolonia pero íbamos con cierta prisa y sobre todo con mucho cansancio acumulado. Definitivamente, la noche de Valencia hacía mella en nosotros.
Trás 40 minutos llegamos a Florencia. También nos recibió con lluvia, más fuerte que en Bologna y con una estación mucho más ajetreada que la boloñesa. Aquí tenéis unas fotos de cuando nos recibió Juanba en Santa Maria Novella, estación principal de la ciudad Toscana.
La noche del sábado, esos intrépidos estuvieron visitando los baretos fiorentinos, pero un servidor, con un mal cuerpo que aún le dura una semana después decidió quedarse en casa de juanba con un paracetamol de 1g en el cuerpo. Pensé que lo que nos esperaba al día siguiente, el pateo infinito de recorrer Florencia de arriba abajo y solo en un día, necesitaba de mi mejor salud y forma para afrontarlo.
Una vez que amaneció, ya con mucho mejor cuerpo, nos dispusimos a visitar la ciudad. Como estuvimos en uno y mil sitios os voy a adjuntar alguna de las fotos de los sitios más tipicos que visitamos, donde destacó para mí, por encima de todos ellos, el mirador de miguel ángel desde donde se puede observar toda Florencia.






































miércoles, 2 de marzo de 2011

Hogar dulce hogar.

La vida a veces se retuerce. Se contorsiona, se revuelve sobre sí misma y se convierte en un nudo marinero. La ilusión de volver a casa después de 2 meses caída como un castillo de naipes: derrumbada, violada, reventada. En menos de 3 meses nos azota la cruda realidad ya por 3 vez, como el día que descubriste que la vida es algo más que lo que tienes debajo del techo de Papá y de Mamá.
Me ponen enfermos los hospitales y los quirófanos, el ambiente que allí se respira y los fumadores en la puerta de la misma. No puedo con ello. Me sobrepasa. Me ahoga. Pura ansiedad.
No sé quién en su día nos prendió de este mal de ojo que se esta cebando a más no poder en la estructura de esta familia, de esta gran familia de sonrisas amplias, gestos sinceros y abrazos sentidos. No creo en fantasmas ni leyendas, ni necesito que un crío venga a decirme lo que es mentira y lo que es verdad. Esto es la vida, no lo que crees estar viviendo, no, eso no lo es. La vida es darte de cara con estas cosas, vivir cada minuto con el corazón en un puño,sufrir por los que te rodean y sobrellevar estas situaciones. Vivir no es lo que yo he estado haciendo ajeno a todo esto en bares ya sin humo y discotecas semivacías. La madurez no se estudia ni se adquiere en libros, te la da la vida y te la dan situaciones como estas. Estoy madurando a los 25 a marchas forzadas, como si fuera un caballo y hubiera un jinete sobre mí viciándose con su fusta. No me gusta, porque no lo estoy haciendo por la vía bonita de toda esta historia, lo estoy haciendo por la dolorosa y la desagradable, pero como si fuera un juego, son puntos de experiencia.
No tengo tiempo para más,ni ganas ni apetito. La próxima entrada será a la vuelta de Florencia, si, salud mediante, no tengo que posponerlo por algo urgente.